El último centinela: La conmovedora historia del carabinero emboscado en 1925 y la fidelidad de su corcel
Diario el Estratega de Linares/Miércoles 09 de septiembre del 2026
ARICA. Un emotivo pasaje de la historia institucional y territorial volvió a la luz al recordarse los hechos acontecidos el 9 de septiembre de 1925 en la antigua provincia chilena de Tarata, Tacna. El suceso rememora el trágico fallecimiento del carabinero de la policía rural montada del Ejército de Chile, Manuel Aguayo Paillalef, y la singular historia de lealtad de su fiel ejemplar equino.
Según los registros históricos, el carabinero Aguayo Paillalef fue emboscado y asesinado por la espalda mientras se desplazaba rumbo a su cuartel por el camino a Chucatami. Tras el ataque, su caballo, bautizado originalmente como «Metal», permaneció inamovible custodiando el cuerpo de su jinete hasta la llegada de los refuerzos del destacamento local.
Los hitos más relevantes que marcaron este acontecimiento incluyen:
- El hallazgo en terreno: La escena fue captada al día siguiente de los hechos por el mayor Gabino Cavieres, quien lideró la patrulla de búsqueda y fotografió al animal esperando fielmente al lado del cuerpo caído.
- Homenaje a su lealtad: En reconocimiento a su devoción, el caballo «Metal» fue trasladado a la ciudad de Arica, donde se dispuso que nunca más fuese montado.
- Su retiro final: El animal vivió el resto de sus días en el cuartel hasta morir de viejo, siendo rebautizado formalmente con el nombre de «Abismo».
Este relato histórico, respaldado por registros fotográficos de la Revista de Carabineros, refleja el compromiso y el vínculo inquebrantable entre los funcionarios de orden y sus animales de servicio durante los difíciles años de administración territorial en el norte del país.