“UNA VENTANA AL PASADO” LA CARRETA CHANCHA
Diario el Estratega/ Domingo 24 de julio del 2022
Por: Pepe Riquelme Echeverría.
Se le conoce y se usa desde los primeros años de la conquista, por allá del año 1550…su primer uso sirvió para transportar cargas de mayor importancia, principalmente harina al primer molino que se instaló en las laderas del cerro Huelén (cerro Santa Lucía).
Eran toscamente construidas, de pesadísimo armatostes, cuyas toscas ruedas llevaban por llantas burdos trozos de algarrobo macizo, con estacas de los mismos, y por gruesos ejes de madera de quillay o peumo, hechos a punta de hacha, que no dejaban de chirriar desde el momento de ponerse en marcha, con el constante uso muy pronto se volvían irregulares y abolladas, ocasionando serios problemas en los caminos coloniales. Eran cubiertas con un toldo de paja o totora y cerradas en la parte de atrás con un cuero de buey. Eran tiradas por 2 a 3 yuntas de bueyes…
En esa época el Cabildo y la Real audiencia, designaban calles para su tránsito y obligaban a los carreteros a traer piedras del río para tapar los hoyos que quedaban en las calles, so pena que los alguaciles les quitaran las mantas a los carreteros y no se las entregaban hasta que cumplieran la orden. Desde aquellos tiempos, la carreta sirvió como vehículo de carga y de pasajeros. Recién en la mitad del siglo XIX, se introdujo el uso de la llanta de fierro.
Hasta mediados del año 1970, aún era frecuente ver en la ciudad, a campesinos pehuenches en sus típicas carretas chanchas, pequeñas y angostas para transitar por las huellas cordilleranas, permitiendo al carretero sacar sus productos desde lo más recóndito de la cordillera…llevando su característica cargas de leña seca y carbón que traían de Alto Bio Bio (cuyo trayecto les llevaba varios días) para vender por las calles angelinas. De Santa Bárbara a Los Ángeles, era frecuente ver los llamados “Trenes de carretas” o “caravanas” con sus variados productos a la Plazuela, que llegaban de madrugada, instalándose en las veredas de calle Tucapel, Villagrán y Lientur. Los carreteros vestían típicos chalecos de lana cruda manga larga y sus famosas “ojotas” con gruesos calcetines de lana cruda sobre sus pantalones, que los protegían del frío. Completaba su atuendo un pantalón grueso, un sombrero alón o Chupalla y su manta, y la infaltable “picana” con un clavo (hoy prohibido) para dirigir a los bueyes, elementos estos que los hacían inconfundibles.
En los diversos sectores de nuestra provincia adoptó formas diferentes para la carga. Como la carreta emparvadora, con barandas altas para cargar las gavillas de trigo. Para el bosque usaban el “catango” de forma triangular para cargar troncos y estaba una más alta y ancha, para el transporte del cochayuyo…
Para fines de 1980, se prohíbe el tránsito de carretas con ruedas de fierro o “anillo de fierro” y se obliga a los carreteros usar neumáticos…En la actualidad se siguen usando en el campo para las faenas campesinas y como transporte de personas en el interior de la provincia, ya que tienen prohibido el ingreso a las ciudades.
Hoy la vemos como un cuadro pintoresco, donde nuestras retinas las recuerdan con añoranzas, el paso cansino de dos bueyes sin destino…donde en un futuro muy cercano, será una delicada pieza de museo…la fotografía es solo de referencia…
Fotografía del año 1971, autor: Fotógrafo francés Raymond Depardon; en algún lugar del camino entre Los Ángeles a Nacimiento.