Mayor demanda de arriendosde VERANO impulsa precios de principales balnearios en hasta un 52%
Diario el Estratega de Linares/ Lunes 13 de diciembre del 2021/ Fuente el Mercurio
Un mayor optimismo se espera para este año en el mercado de alquileres de temporada, con precios que van desde los $35 mil y que incluso se alzan a los $160 mil. Las menores restricciones de desplazamiento y el miedo a la nueva variante, Ómicron, han despertado el interés por vacacionar dentro del país.
Una incertidumbre constante es lo que se ha vivido en el país tras el arribo de la pandemia a inicios de 2020. La economía, empleo e, incluso, nuevas variantes del covid-19 han tenido a miles de chilenos expectantes de lo que pasará, tensiones que con la llegada del verano comienzan a liberarse poco a poco con el inicio de las vacaciones.
De hecho, ya se observa un aumento importante en la demanda de arriendos para este verano, con lo cual y según cifras de Portalinmobiliario.com, los precios de las viviendas ubicadas en los principales balnearios del país han subido en hasta un 52%, con valores diarios que van desde los $35 mil (Antofagasta) hasta los $160 mil (Pucón). Iquique, incluso, es la zona que más ha variado respecto del anterior período, pasando de $72.500 a $110 mil en el alquiler diario de un inmueble de tres dormitorios (ver infografía).
Nicolás Izquierdo, gerente de Planificación y Operaciones de la plataforma, comenta que debido a las nuevas regulaciones en la movilidad y mayores posibilidades de desplazamiento, ‘a nivel general se puede observar un aumento en la demanda de arriendos de temporada de un 25%, y con una oferta 11% menor respecto a la misma altura del año pasado, debido a la rápida ocupación de propiedades disponibles’.
Otras localidades que manifestaron un incremento significativo en sus valores son Coquimbo (38%) y La Serena (21%), zonas que pasaron de los $72.500 diarios para una vivienda de dos dormitorios a $100 mil y de $60 mil a $72.500, respectivamente.
Dorlynn Tenorio, gerenta de Grupo Premium Propiedades Viña del Mar y La Serena, explica que ‘los anteriores fueron dos años muy malos. Este sería uno positivo viendo el aumento en los precios, sobre todo en lugares donde se ha manejado mejor la pandemia, como lo es el norte del país’.
En la zona centro, Viña del Mar (22%) es la comuna que lidera en oferta disponible, con precios que van desde los $80 mil por día. En el caso de Puchuncaví (Maitencillo y alrededores), los valores promedio alcanzan los $135 mil. Los expertos indican que la zona costera de la Región de Valparaíso es una de las que históricamente concentra la mayor demanda turística, impulsada principalmente por la proximidad geográfica que se tiene con la Región Metropolitana.
Desde el miedo a viajar al extranjero hasta el teletrabajo
Según explican los expertos, el aumento en la demanda de viviendas en balnearios chilenos se entiende por un miedo generalizado a los viajes al extranjero, sobre todo por la nueva variante del covid-19: Ómicron.
Víctor Danús, gerente general de PROurbe, señala que ‘muchos chilenos, al igual que el año pasado, decidieron aprovechar los destinos nacionales para vacacionar, y eso ha hecho que tanto la demanda como sus precios vayan al alza de manera importante. No sería raro que los valores tendieran a subir un poco más, avanzado diciembre’.
Otro fenómeno que se ha podido evidenciar es un adelanto en las pausas estivales, motivado principalmente por la mayor flexibilidad laboral que se tiene. ‘El poder trabajar desde estos sectores y las menores restricciones de desplazamiento estarían adelantando las salidas a los balnearios’, dice Izquierdo.
Y es que el efecto verano 2022 se ha podido apreciar desde septiembre de este año, con arriendos constantes los fines de semana de inmuebles, situación que anteriormente ocurría a fines de diciembre y comienzos de enero.
Nicolás Pellerano, gerente de Nuevos Negocios de SmartChoice, sostiene que este efecto ha sido ‘particularmente atractivo para los inversionistas, sobre todo en regiones, ya que muchos de ellos ven en estas segundas residencias la opción de ocupar las propiedades cuando no están arrendadas y sacar una alta rentabilidad en períodos de vacaciones’.
Recuadro– NO ABONAR MÁS DEL 50% y firmar contratos: las recomendaciones de expertos
Ante la alta demanda que presenta el mercado de los arriendos de temporada, ideal es buscar y cotizar con anticipación, sin descuidar las recomendaciones que entregan los expertos, las que van desde cuidados al momento de abonar, firma de contratos por el período pactado de alquiler y trato con corredores de propiedades o plataformas digitales Airbnb o Booking.
Dorlynn Tenorio, gerenta de Grupo Premium Propiedades Viña del Mar y La Serena, comenta que las principales sugerencias, previo a todo, es hacer caso a todas las medidas establecidas por la autoridad sanitaria. Dentro de estas está tener en cuenta las nuevas restricciones que comenzarán a regir en enero de 2022, donde a todos los mayores de 18 años se les exigirá el esquema de vacunación completo (tres dosis) para moverse entre regiones.
Por su parte, Nicolás Izquierdo, gerente de Planificación y Operaciones de Portalinmobiliario.com, enfatiza en que los arriendos a pactar sean bajo contrato, ‘ya que este tiene la ventaja de que protege tanto al arrendatario como al dueño de la propiedad, porque se registra un inventario y se revisa el estado de cómo están las distintas partes de la vivienda y lo que contiene. La idea es tener la mayor información posible del lugar que se está arrendando y mucho mejor si se puede ir a visitar antes’.
No realizar abonos superiores al 50% del arriendo total es otro punto a tener en consideración. Una modalidad que se recomienda acá son los adelantos de un 10% para agendar y otro 40% al momento de llegar, cancelando la diferencia al momento de dejar el inmueble previa recepción y conteo del inventario.
Por su parte, los propietarios de los inmuebles también deben tener en consideración el dar aviso a la administración —en caso de ser una copropiedad— con los datos de quien arrienda, señalando las fechas de entrada y salida, ya que la responsabilidad de lo que suceda en el inmueble recae en ellos. Es decir, si hay multas o demandas, estas deben ser asumidas por el propietario y no el residente temporal, en este caso la persona que arrienda en el verano.