El adjetivo prístino tuvo su origen el latín “pristinus”, término integrado por “preis” en el sentido de “anterior” y el sufijo “tinus” formador de adjetivos. Lo prístino es de acuerdo a su etimología, aquello que corresponde a un tiempo pasado, lo que antecede temporalmente a otra cosa.

mantiene invariable a través del tiempo: “El bosque prístino no recibió ninguna influencia humana” o “Algunas tribus africanas mantienen sus costumbres de modo prístino”. En Informática, también tiene un uso con este significado, refiriéndose a aquel código fuente que no ha sufrido ningún cambio desde que se creó.

En sentido de inmaculado, puro o perfecto: “El prístino amanecer invitaba a dar un paseo”, “Su conducta prístina se mantuvo así a lo largo de toda su vida” o “La novia lucía prístina envuelta en su precioso vestido blanco”.

En Ecología se conoce como ambientalismo prístino a la corriente cuyo fundador fue el naturalista John Muir, que vivió entre el 21 de abril de 1838 y el 24 de diciembre de 1914, nacido en Escocia pero que pasó casi toda su vida en Estados Unidos. Este autor considera a la naturaleza como poseedora de un valor intrínseco que el hombre debe cuidar, conservándola intacta o prístina, pues dañarla de cualquier modo, constituye una injuria hacia aquello que el hombre no ha creado. El objetivo es la conservación y cuidado de nuestro planeta, el uso racional de los recursos, el respeto a la biodiversidad, y por ende, impedir la extinción de las especies, lo que también incluye evitar el excesivo crecimiento de la población humana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *