¿Cuándo lloverá? Nefasto pronóstico la zona central del Pais
Diario el Estratega de Linares/Miercoles 12 de abril del 2022.
Afectado hace más de una década por la megasequía, parte importante del país presenta déficit hídrico, el que promedia entre 80% y 90% entre Coquimbo y Los Lagos. Los pronósticos no son favorables, solo caería agua en tres ocasiones durante abril y mayo.
La escasez hídrica que afecta a la zona central en Chile se torna cada vez más preocupante. Hace más de una década que las cifras son negativas, debido a que no se registran precipitaciones. ¿Por qué no llueve en parte importante del país?
Uno de los puntos más afectados es la Región Metropolitana, y particularmente Santiago. El escenario no es favorable, así lo confirma el pronóstico estacional de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) para el período abril, mayo y junio, señalando que para el cuarto mes del año, así como para todo el trimestre, las lluvias serán en menor cantidad que lo normal. Este punto no es exclusivo de la zona central, corresponde a gran parte del país, puntualmente entre la Región de Coquimbo y Los Lagos.
A esto se suman tardes cálidas y mañanas gélidas. Recientemente, la capital completó su primera ola de calor; en lo que va corrido del año ha promediado 29,4°C (1,2ºC sobre típicos), mientras que el otoño meteorológico a la fecha ha promediado 28,5ºC (2ºC sobre típicos). Este último a la fecha está en el top 5 de otoños más cálidos desde que existe registro.
Además, a partir de esta semana, las mañanas han sido más heladas. Lo dice la misma DMC, estableciendo que las temperaturas mínimas descenderán en la Región Metropolitana Los termómetros en la estación Quintal Normal han alcanzado hasta 5°C. En el caso de las temperaturas máximas, también caerán, pero lo harán de manera progresiva.
Aunque eventualmente esta sequía terminará, la situación de estrés hídrico continuará. “La zona centro y centro sur del país arrastra desde hace décadas una tendencia a la disminución de las precipitaciones. Esta tendencia negativa de hasta 7% por década en algunos puntos ya existía antes de esta sequía y se mantendrá probablemente después de la misma”, añade Cordero.
Una situación de estrés hídrico podría en el futuro, establece Cordero, “si no se toman medidas de adaptación, afectar el suministro de agua potable de núcleos urbanos. Es lo que infamemente le sucedió a Ciudad de Cabo en Sudáfrica en 2018. Esta ciudad después de una sequía de cuatro años (paralela a un fuerte aumento de la demanda), tuvo que racionar el agua potable”.
Fuente Diario la Tercera