El dia que los hermanos Pincheira asaltaron Linares y desgollaron a su gobernador Dionísio Sotomayor
Diario el Estratega/Jueves 22 de junio del 2023
El amanecer del 26 de abril de 1826, la villa de Linares fue asaltada por los hermanos Pincheira. El gobernador de la villa en esa época, don Dionisio Sotomayor, nacido en Doñihue hacia 1777, defendió la plaza con las escasas fuerzas militares que poseía; rodeado en la Gobernación fue tomado prisionero y degollado junto a los vecinos Jacinto Novoa, Pedro del Campo y su yerno don Santiago Pincheira Tapia, mientras la montonera robaba y saqueaba la ciudad. Al día siguiente este heroico patriota y amigo de O’Higgins era sepultado en el cementerio de la villa, que estaba ubicado en la actual calle Yungay. La calle lateral a la actual Gobernación lleva su apellido, en su homenaje.
En ese asalto, realizado después de que la banda recibió un «refuerzo» de 80 soldados desertores, degollaron a todos los hombres y se llevaron a las mujeres. Dos años antes, en 1824, habían asaltado Neuquén, donde, según se cuenta, encerraron en la capilla a 14 mujeres ancianas y luego incendiaron el templo.
Fin de sus correrías Los gobiernos de la época dispusieron el envío de tropas para lograr su captura, pero no se obtenían los resultados esperados y, como represalia, los Pincheira redoblaban sus acciones. Además de los enfrentamientos armados, el Ejército recurrió a múltiples tácticas para destruirlos, desde infiltrar espías para crear intrigas entre los hermanos hasta introducir botellas de alcohol con el virus de la viruela en sus filas. Pero nada lograba resultados. En una de estas batidas (1827), Antonio Pincheira resultó muerto. Ello implicó un cierto grado de desbandada en el grupo, que luego fue recompuesto por sus hermanos, ahora liderados por José Antonio.
En 1827, el gobierno -a través del coronel Jorge Beauchef- trató de llegar a un acuerdo pacífico con los bandidos, pero sus propuestas fueron rechazadas.
Hacia 1832 Antonio había muerto en una batalla y Santos en un accidente en la cordillera, y los Pincheira se mantenían como el último bastión realista de Sudamérica. Solamente bajo el mandato de José Joaquín Prieto se logró poner fin a sus correrías. En ese mismo año 1832, un fuerte contingente militar al mando de Manuel Bulnes, salió desde Chillán en su búsqueda y los sorprendió en las cercanías de su refugio. Los militares propusieron conversar de paz y José Antonio accedió.
Fatal error: Manuel Bulnes aprovechó la confianza establecida y en una emboscada arrasó con ellos. Pablo fue fusilado y José Antonio escapó, pero al final se entregó. La batalla fue sangrienta y en ella murieron alrededor de 200 montoneros, lográndose rescatar a un numeroso grupo de mujeres y niños cautivos.
Contratado como empleado en la hacienda del presidente José Joaquín Prieto, el último de los Pincheira murió anciano, rodeado de hijos y de leyenda.
La narrativa sobre bandidos en Chile
Libros exhaustivos sobre Los Pincheira no hay muchos, pero sí existe una novela publicada a fines de los años 30 del siglo pasado que fue un éxito de público y ventas. Su autora es Magdalena Petit (1900-1968). Tras publicar ‘La Quintrala’ en 1932, también con gran éxito de lectores, escribió una novela sobre Diego Portales (1937). Sin embargo, el episodio o capítulo en esa novela que más llamó la atención de los lectores chilenos fue el dedicado a los hermanos Pincheira.
La banda se transformó entonces en tema de su siguiente obra, ‘Los Pincheira’, publicada en 1939 por Zig-Zag, sello que la reditó recientemente, y fue esa obra en la que se inspiró al equipo de realizadores y guionistas de TVN. Tal como se vio en la teleserie, la novela relata una historia de amor: el romance entre una joven secuestrada y uno de los hombres de confianza de Antonio Pincheira.
Pero la narrativa sobre bandidos no se agota aquí; Carlos Droguett con ‘Eloy’, Guillermo Blanco con ‘Cuero de Diablo’, Manuel Rojas con ‘El Bonete Maulino’ y Rafael Maluenda con su obra ‘Los Dos’, son sólo algunos de los autores que aportaron material al género. Y Enrique Lihn entregó una excelente antología en ‘Relatos de Bandidos Chilenos’, reeditada por Editorial Sudamericana.
Betssy Salazar – 2006 –