El Mote con Huesillo el refresco rey en los veranos de Linares
Diario el Estratega de Linares/ Jueves 18 de noviembre del 2021
ACA UN POCO DE SU HISTORIA Y PREPARACION
En nuestra Alameda Valentín Letelier, alrededor de 14 años, que las moteras se ubican para vender sus refrescantes motes con huesillo, tradición que generalmente parte en la fiesta de la chilenidad del mes de septiembre, en la conmemoración de la independencia de Chile. Un lugar fresco y que sirve de paseo para adultos, niños y por cierto tercera edad, además se conjuga con algunas actividades culturales, realizadas ´por el municipio de Linares y actividades particulares,
Como la gran mayoría de nuestras tradiciones, el mote con huesillos no es un producto exclusivo originado en nuestro país; dicen que llegó de España en tiempos de la Colonia y se afincó en estas tierras del fin del mundo porque en Chile había buena producción de trigo y en la zona central los soles veraniegos son excelentes para secar los duraznos pelados que son la base que le da cuerpo y forma conjunto.
Claro que debemos decir que en Araucanía es donde se pelan los mejores motes, siendo el trigo blanco el preferido para este menester. En esto tiene mucho que ver la ceniza con que se “pela” el mote, es decir, cómo se le quita el hollejo al trigo y para esto tiene que ser una ceniza de leña de árbol nativo como el “hualle” o roble u otros similares. Hasta no hace muchos años nuestras mujeres mapuches solían terminar la faena del “pelado” con los pies descalzos en el chaiwe, colador mapuche que servía para lavar y quitar las impurezas al trigo ya cocido.
Naturalmente esto provocaba reticencias rayanas en la cursilería entre los pueblerinos no conocedores de las costumbres de estas tierras; no obstante, en sus mesas nunca se dejaba de tomar un buen pipeño o cabernet en cuyo origen los viñateros molían también la uva a pie descalzo.
Lo cierto es que así nace la unión del mote con huesillos que junto con el jugo del carozo, bien helado, es un excelente refrescante para los días de sol; aunque el buen “catador” de esta bebida sabrá de inmediato si el trigo quedó bien pelado y si tiene la blandura necesaria, si el jugo es el propio del durazno o cómo se está utilizando en algunas ferias el acompañarlo con bebidas envasadas de distinto tipo, lo que naturalmente provoca cierto rechazo al paladar exigente.

El mote siempre fue una bebida callejera. Como se ha dicho, durante la Colonia los llamados “moteros” solían llevarla en canastas sobre la cabeza junto con los envases y cucharas, todo ello sin mucha higiene por supuesto. Durante las cosechas de trigo con máquina estacionada, o trilla a yegua era normal preparar mote todos los días para satisfacer la sed de los centenares de campesinos que intervenían en las faenas como cortadores, carreteros, ensacadores y maquinistas.
MOTE CON HUESILLOS
Olvídese del calor con este refrescante moteVino Gato
INGREDIENTES
- 250 gramos de huesillos
- 200 gramos de azúcar granulada
- 1 cáscara de naranja o limón
- 100 gramos de chancaca
- 2 palos de canela
- 3 clavos de olor
- 120 gramos de mote (trigo)
- 1 litro de agua
INSTRUCCIONES
- Deje remojando los huesillos la noche anterior en un litro de agua.
- Luego, póngalos a cocer en la misma agua del remojo, junto con la chancaca, la canela, la cáscara de limón o naranja y los clavos de olor.
- Deje hervir y agregue el azúcar, dejando cocer durante 45 minutos a fuego suave.
- Una vez completado el tiempo, retire la canela, las cáscaras y los clavos de olor, y lleve la mezcla a un recipiente con tapa y déjela enfriar durante 5 horas o de un día para otro.
- En una olla aparte ponga el mote con agua.
- Cuando el agua hierva cocine durante 10 minutos.
- Apague el fuego, cuele el mote y enfríelo bajo el chorro de agua fría, y refrigere.
- En un vaso largo ponga primero unas cucharadas de mote, luego los huesillos y llene el vaso con jugo.
- Sírvalo bien frío.