Travesía al descabezado, un relato físico y emocional..

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Por Gigo Chacón, profesor educación física.

“UNA MARATÓN QUE NO DOLIÓ CORRER”

“UNA MARATÓN QUE NO DOLIÓ CORRER”

Es normal hacer 30km de aproximación a los pies del descabezado, subirlo, bajarlo, llegar al campamento ⛺️ base y volver 30km al punto de partida en cinco días. MARTÍN (18 años), ALEJANDRO (19años), quien relata Gigo de 43 años.


Día uno:
Llegamos 16hrs al punto uno de la reserva Altos del Lircay, donde tienes que mostrar cocinilla y gas para los días que Pretendes estar. Además debes pagar 3000 por persona/día. Allí No nos dejaron seguir ya que la noche caería y no se puede hacer campamento dentro de la reserva.


Día dos:
Nos levantamos 5:30am para aprovechar el día caminando. Luego de un buen desayuno caminamos con 20kilos en la espalda todo el día sábado (30km)entre bosques de robles, pájaros carpinteros pájaros 🦅, valles, ríos y riscos. Llegamos extenuados con la luz de la luna alrededor de las 21:30hrs al campamento base(1900msnm). Allí, ya fuera de la reserva, en territorio de don Victor ( Arriero dueño del descabezado) hay aguas termales de grata temperatura.


Día tres:
6am suena la alarma para iniciar una Ascención que normalmente toma de 6 a 7 horas por acarreos de piedra pome (ruta bien marcada en esta época), Por ello se recomienda zapatos con caña alta,polianas y por lo menos tres litros de agua por persona, más raciones de marcha. Nosotros llevamos sólo un litro de agua por persona. Error que nos costaría pagar más tarde…
Durante el ascenso las postales son maravillosas, comienzan aparecer las cumbres del nevado de LONGAVI, el cerro EL TORO, Volcán 🌋 San Pedro, incluso se puede ver a casi 150km el Nevado de Chillán. Sobre los 3200msnm algunos comenzamos a tener dolor de cabeza, náuseas y hemorragias Nasal en el caso de Alejandro que no pudo seguir subiendo por el alto nivel de deshidratación (3700msnm). Fué en ese instante cuando aparecen dos Talquinos descendiendo el volcán y nos preguntaron cómo íbamos de agua; a lo que les contestamos que sólo nos quedaban 200ml para los tres. De inmediato ellos nos regalaron dos litros de 💦, acción que es muy difícil de ofrecer cuando este vital elemento, allá arriba,marca la diferencia entre la vida y la 💀. Por esos dos litros pudimos seguir adelante con Martín. Alejandro dijo que había llegado a sus límites físicos, incluso dudaba si tendría las energías para poder bajar. A esa altura el dolor de cabeza me decía que debía parar o sufrir el costo de la “puna” o “mal de altura “. Pero al ver la decisión de mi hijo por llegar me motivó a seguir subiendo. Cuando nos faltaban menos de 50m para hacer cumbre, todavía dudábamos si llegaríamos a la cima, ya que las escasas fuerzas nos obligaban a parar cada 5m de subida. Pero luego de 10horas de “eterna subida”, logramos llegar y abrazarnos de felicidad. Al hacer cumbre; Sacamos un par de fotos, grabamos un par de videos y desde allí mirábamos a Alejandro hacia abajo, mientras él dormía y recuperaba fuerzas para lograr bajar.
Cuando llevábamos 30min de bajada, Martín me alcanza para decir que le dolía mucho su rodilla izquierda, que ya comenzaba a inflamar. Me preocupó mucho la situación, ya que allí estábamos a por lo menos dos dias de un punto de atención médica. Mientras Alejandro nos sacó ventaja bajando, ayudé a dar apoyo a mi hijo un par de horas. Y un descenso que normalmente dura dos a tres horas, lo hicimos en 5horas.
Ya oscuro, preparamos algo para comer, le agradecimos a Javier y Sebastián (los dos Talquinos que nos dieron su agua) , mientras que Martin me decía que no podía flectar su rodilla. De inmediato fui a hablar con don Victor, quién no quiere mucho a los montañistas que lo visitan, por la basura que allá dejan. Al ver mi desesperación y angustia de Padre accedió a arrendar un caballo 🐎 por 40mil pesos, más el trabajador que dejaría a Martín sólo al punto 10 del parque ( a 20km donde nos esperaría Montesino Natalia). No quedó otra opción que seguir a MARTÍN de noche y llegar a las tres de la mañana, con la luz de las linternas 🔦 casi agotadas.
Ni siquiera armamos carpa ya que el cansancio era extremo y dormimos a lo que los montañistas lllaman “vivac”(al aire libre).


Día cuatro:
No pudimos despertar más temprano que las 10am. Fue ahí donde el brigadista de la Conaf : Fabián, nos dijo que el protocolo para estos casos era:
1.- esperar un arriero con el cual tratar o
2.-caminar 20km para dar aviso y tratar con un arriero en Vilches Alto y por la hora volver al día siguiente con el arriero.
Ante mi angustia como padre, no podía esperar, accedí a caminar 20km de ida para dar aviso y 20km de vuelta para estar con mi hijo. Para cualquiera parecía una maratón de 40km casi imposible en medio día, para cualquier padre es una carrera posible.
A la hora de bajar, me encontré con un arriero que subía con tres 🐴 🐴 🐴. Le ofrecí 80mil(que no tenía en ese momento ) por bajar a Martín, extrañamente a lo que se piensa; no accedió 😥. Seguí bajando y a las 16hrs llegaba a dar aviso. Allá de inmediato Javiera de la Conaf contactó a un arriero. Montesino Natalia nos esperaba, pensando en que llegaríamos los tres ese día a esa hora. Javiera me dijo: “ El arriero dice que debe dejar pagado los 60mil y mañana sale a primera hora”. No tenía esa cantidad. Al preguntar a Natalia cuánto dinero tenía; me responde: tengo 60mil.
Ya más aliviado, pero muy agotado, comencé los 20km de vuelta a las 18:30hrs. A las 21:30hrs me encontré con los Talquinos Javier y Sebastián. Quienes nuevamente me ofrecieron 🔦 para que pudiera continuar. No quice molestarlos ya que con el agua que nos brindaron el día antes , habían hecho bastante por nosotros. Fue al poco rato, que me arrepentí tremendamente, ya que en un bosque de robles, no entraba nada de luz y ni siquiera podía ver mis manos. No bajé los brazos y seguí por el camino a paso lento e inseguro. Ya a las 23:30 pude salir del bosque y ver un poco más en el lecho del Río él blanquillo. Llegué donde MARTÍN a las 1am.(40km en 12 horas)

Día cinco:
Ya más tranquilo y mientras tomábamos desayuno a las 9am vimos llegar al don Ángel, arriero de tomo y lomo. Fabián, el guarda parques no podía creer mi travesía; allí conversamos lo importante de un equipo de radio en el puEsto 10. Después de conversar, Alejandro y yo comenzamos a caminar sin 🎒 ya que los caballos caminan más rápidos que nosotros dos, incluso con nuestras mochilas.
Luego de siete horas de caminata, pudimos completar los 20km que separan desde el punto 10 al 1 en la reserva. Cómo era de esperar, ya había llegado Martin en el punto de encuentro. Mis tres mujeres; Natalia, Isidora e Emilia nos esperaban felices de vernos sanos y salvo.
Alejandro no podía creer el tan inmenso esfuerzo logrado. Ya que ambos, literalmente arrastrábamos los pies llenos de heridas y de cansancio.
La inflamación de la rodilla de Martín ya había bajado y creo haber hecho lo correcto por la salud de mi hijo.

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