Gilberto Campos: El Casero de Palmilla, Su último adiós
Un personaje digno que recorrió las calles, ferias y oficinas
Diario el Estratega/ texto extraído del portal de Palmilla.
En la mayoría de nuestros relatos siempre hemos ido haciendo el parámetro entre la forma en que se ve y se desarrolla la existencia desde el punto de vista urbano y la realidad diferente en que se la plantea un hombre criado en el campo. Para asi permitirnos entender de mejor manera la identidad única y la importancia de nuestra idiosincrasia Palmillana. Sin embargo , ambos puntos de vista siempre obedeceran a un factor común, que es el delineamiento que va formando el sistema respecto a la moral y normas de conducta políticamente correcta y establecidas a las que tiene que adecuarse cada individuo que pretenda ser aceptado y respetando socialmente.
Pero hoy, en este homenaje tardío, hablaremos de este gran ser humano que paso por nuestras vidas para entregarnos una gran lección de vida , precisamente por que nunca se adecuó a este sistema de vida impuesto, que nos limita haciéndonos perder nuestra autonomía y nos hace entrar en conflicto muchas veces con nuestras propias convicciones.
Marcando una clara diferencia ya, el hecho de que él no fuera un agricultor , en un lugar donde la clara forma de ganarse la vida corresponde al trabajo de la tierra. Si no que, busco la forma y oficio que le permitiera compatibilizar estos dos mundos en que se desarrollaba, con su extrovertida personalidad y profunda necesidad de relacionarse y convivir con diferentes ideas y personas. Tampoco podemos dejar de lado el profundo dolor y responsabilidad que debe haber significado en su vida la temprana pérdida de su hermosa esposa , dejándolo al cuidado de sus hijos pequeños , en medio de una sociedad machista de aquella época, donde la mujer era el pilar fundamental dentro del hogar . Sin embargo , él demostró también , (sin desmerecer el sacrificio que ello conlleva ) que el también se la pudo, salió adelante con sus hijos proliferando así una familia grande y hermosa.
… «Pase por la casa después que le tengo una cosita» nos decía, terminaba vendiéndonos como 10 cositas, «Yo se la consigo» nos decía cuando no tenía, y así era.. porque este amiguito lindo era poseedor de una caja de pandora , de ella sacaba lo que ud necesitará, un conocido, un contacto, le conseguía el favor, una solución o quien le pudiera solucionar el entuerto, un producto, un ají, una salsa . Se la vendía en español, en Inglés o por la buena, pero de todas maneras ud salía contento. Porque nunca la mezquindad formó parte de su naturaleza. Por el contrario , fue acérrimo defensor de lo injusto, enemigo de la usura, la avaricia , el monopolio.
Cuantas veces lo vimos vociferar y hasta apiedrar las micros de la Linatal, cuantas veces nos encaró a cada uno de nosotros advirtiendonos de las consecuencias que nos traería acomodarnos en este sistema de transporte desleal , y aquí estamos con el pago abusivo y el transporte precario . Una firme consecuencia que indirectamente lo llevó a la muerte y hoy nos tiene acá lamentando esta gran pérdida.
Sipirisnai sipirisnai pues.!..nuestro Gilberto era el hombre más lúcido. Agudo , de convicciones y moral firme, alma generosa , vivió sin miedo , nunca bajo la mirada y a sus ojitos pequeños y brillantes nunca se les escapó nada, pero sobre todo era libre !!!, autodeterminado y consecuente.
Nuestro más sentido pesame a la sra Olivia , sus hijas, hijo , nietos, bisnietos , familia y amigos. Q.e.p.d querido Gilberto Campos.