Gepe, la gran atracción de la fiesta de la Chilenidad se presenta hoy a las 22.00
Por «el rescate, la reinterpretación y la difusión de un repertorio fundamental y poco conocido de nuestra cultura, así como por la calidad de su producción musical y documental», la cinta Folclor imaginario se quedó con el premio a Mejor Documental Nacional de IN-EDIT Chile 2019. El trabajo dirigido por Nino Aguilera registra el proceso de trabajo para el disco homónimo a través del cual el cantautor pop Gepe buscó tributar en 2018 junto a su banda el ejemplo y legado de Margot Loyola, intérprete, investigadora y maestra de generaciones (Premio Nacional de Artes 1994).
El director y el músico [en la foto superior, entre otros participantes de la entrega] agradecieron el premio como una forma de impulsar aún más la puesta en circulación de saberes populares chilenos en marcha en torno a este trabajo y sus referentes folclóricos.
En ceremonia especial realizada en el Teatro NESCAFÉ de las Artes la noche del lunes, la organización del festival dio a conocer los ganadores en varias otras categorías, nacionales y extranjeras. La decimoquinta edición del Festival IN-EDIT cierra este martes, con funciones en Centro Arte Alameda y Sala Cine UC, luego de una jornada de más de 38 estrenos en cinco sedes, siempre centrados en cine y documental musical

Su nombre es Daniel Riveros. Y su música no es complicada de definir: «La música de Gepe es folclor con pop», está anotado en los primeros registros del sello Jacobino Discos desde 2004, año de la aparición de su disco inicial, junto a un pequeño manifiesto en primera persona que vale para todo lo que haría después. «La canción es como una casa. Se construye pero se puede remodelar, y esto siempre a partir de sus cimientos ya establecidos. Voy a elevar el techo, voy a construir un subterráneo, no importa, pues la casa sigue siendo la misma, ubicada en la misma calle y barrio».
Medió un año y medio antes de un segundo disco de larga duración, tiempo suficiente para emprender un giro y encontrar una nueva dupla de acompañantes. Después de tocar en el festival EIMA en enero de 2006 conoció al músico y productor Vicente Sanfuentes, y su trabajo con él y con el bajista Pedro Subercaseaux se oye en Hungría (2007), un disco en el que Gepe no pierde su balance entre música acústica y electrónica, pero sí se inclina más que antes hacia las bases programadas y teclados. Así suenan «Esgrima», «Gracia», «Celosía» y el pop difuminado y ensoñador en «No te mueras tanto», aunque luego aparezca un vals en «357» y más canciones acústicas en «Hebra prima» y «A la vista».
En paralelo, desde la salida de Gepinto el músico empezó a llamar la atención de un público creciente, sumado a su actividad en vivo entre constantes fechas autogestionadas, festivales y conciertos con la folclorista argentina Jacinta Pichimalén en 2005, el grupo francés Holden en 2005 y 2006 o la cantante argentina Juana Molina en 2007. A fines del mismo año participó del Cantores que reflexionan – Sintiendo a Violeta (2007), disco con canciones de Violeta Parra interpretadas por nuevos músicos. Gracias a la aparición de «Namás” en el compilado Panorama neutral (2005), en mayo de 2006 inició además una serie de viajes internacionales que lo han llevado en 2006 a Francia, España, Holanda y Alemania y en 2007 a México (país en que actuó junto a Jorge González), Argentina y otra vez España, donde Gepinto fue editado y reseñado en la influyente revista catalana Rockdelux.