Bosques submarinos en Chile, héroes invisibles de la acción climática

0

Diario el Estratega de Linares/Martes 01 de octubre del 2024/ Fuente: Banco Mundial para el Caribe y latinoamericana

Chile se encuentra en una condición privilegiada para la acción climática, gracias a sus vastos recursos costeros y marinos.  Esta riqueza nace de la conexión entre la corriente de Humboldt y la Antártida, que transporta aguas ricas en nutrientes por las costas del país y sus más de 1.000 kilómetros de fiordos y canales. Además, corrientes del fondo marino elevan nutrientes a la superficie, provocando espectaculares floraciones de plancton que atraen hasta nueve especies de ballenas, incluyendo a la más grande, la ballena azul.

En estas fértiles aguas se hospedan frondosos bosques de macroalgas, que respiran dióxido de carbono y lo transforman en materia orgánica mediante fotosíntesis, al igual que los bosques terrestres. Cerca de un tercio de la superficie de macroalgas costeras del mundo está en Chile, pero su trabajo es poco conocido, quizás porque se esconde bajo el velo del mar. 

Además de las macroalgas, otros ecosistemas importantes para la captura de carbono son los manglares, praderas marinas y marismas. Es tan significativo el aporte de estos ecosistemas a la mitigación del cambio climático, que se creó el término “carbono azul” para referirse al carbono capturado por los ecosistemas marinos.

Hoy, estos ecosistemas marinos son una pieza clave para resolver la crisis climática.

Por su velocidad de crecimiento, se estima que las macroalgas de Chile logran capturar al menos 265 mil toneladas de carbono al año.  Las más conocidas, Cochayuyos, lugas, pelillos y huiros, forman praderas o bosques en todas las regiones de Chile. Crean vida sobre las rocas, llegando a crecer hasta medio metro al día y más de 30 metros en total.

Estos bosques juegan un rol clave para la economía local de comunidades que dependen del mar, protegiéndolas de las marejadas, pero también sustentando pesquerías de jaibas, langostas, erizos, moluscos y peces. Hoy, las macroalgas son además cosechadas como fuente de alimento o para desarrollar productos químicos, lo que abre oportunidades para diversificar el sustento de las comunidades costeras.

Chile es uno de los países que posee mayor abundancia de bosques submarinos de algas pardas en sus costas, pudiendo encontrarlos del norte al sur del país. Estos bosques están representados principalmente por el huiro palo (Lessonia trabeculata), huiro negro (Lessonia spicata L. berteroana) y el huiro flotador (Macrocystis pyrifera).

Bosques de Huiro Palo (Lessonia Tuberculata). Imagen: Claudio Moreno.

Estos bosques submarinos, cada uno con sus características particulares, cumplen un rol ecológico de gran importancia en los ecosistemas costeros, siendo la base de tramas tróficas bentónicas, y proveyendo hábitat para más de cien especies de invertebrados y peces, los cuales utilizan estos bosques para alimentación, zonas de asentamiento larval, crianza de juveniles, y como áreas de refugio contra depredadores y condiciones ambientales adversas.

También proveen numerosos servicios ecosistémicos, incluyendo la protección costera, contribuyen a mitigar los impactos del cambio climático mediante el secuestro y almacenamiento de carbono atmosférico, y también constituyen pesquerías importantes a nivel nacional.

Actualmente y relacionado al último punto, estos bosques están sufriendo los embates de una extracción sin control que puede terminar con su desaparición. Esto es principalmente preocupante en la zona norte de Chile, donde las poblaciones naturales de los bosques de algas han sido fuertemente explotadas durante las últimas dos décadas para ser exportadas como materia prima seca a mercados internacionales donde se utilizan para la elaboración de distintos productos de la industria cosmética y alimentaria.

Si bien en Chile existen áreas de manejo donde los pescadores y pescadoras extraen las algas, el aumento de los precios ha generado una gran actividad ilegal que puede causar la desaparición de los bosques del mar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *