Conectividad que salva vidas: La tecnología frente a la emergencia climática en el Chile rural.

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Diario el Estratega de Linares/Martes 28 de Julio del 2026/ Por Mcarena San Martín Freire
Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para las regiones del Maule y O’Higgins.

En un país con una geografía tan diversa e imponente como la nuestra, los eventos climáticos extremos ya no son excepciones lejanas; son realidades recurrentes que ponen a prueba nuestra infraestructura, nuestra capacidad de respuesta y, sobre todo, nuestra cohesión como sociedad.
En regiones eminentemente agrícolas y rurales como Maule y O’Higgins, el impacto de un sistema frontal no solo mide milímetros de agua caída, sino también el nivel de aislamiento que sufren miles de familias cuando los servicios básicos y las redes de comunicación tradicionales colapsan.
Es en esos momentos críticos donde la ciencia y la tecnología dejan de ser conceptos abstractos para convertirse en herramientas indispensables de protección y resguardo vital.
Históricamente, cuando las lluvias intensas provocan desbordes o cortes de energía, los sectores rurales quedan marginados de las coordinaciones de emergencia. Sin señal móvil ni telefonía fija, los equipos de rescate, personal municipal y equipos de salud operan a ciegas.
Hoy, la tecnología está transformando este panorama de manera radical. El despliegue de antenas de internet satelital de alta velocidad dispositivos portátiles capaces de instalarse en terrenos complejos e incluso sobre vehículos permite restablecer canales de comunicación en cuestión de minutos en zonas completamente incomunicadas.
El reciente sistema frontal volvió a poner de manifiesto la importancia de actuar con celeridad y visión estratégica. En este contexto, destaco profundamente la determinación e iniciativa de nuestra ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, quien ha liderado en terreno la entrega y despliegue de equipos de conectividad satelital en las zonas más afectadas.
Poner la capacidad tecnológica del Ministerio directamente al servicio de los municipios y de los equipos de Gestión de Riesgos de Desastres refleja un compromiso claro: poner el conocimiento y la innovación al servicio directo de las personas y de las urgencias de nuestros territorios.
La gestión del riesgo de desastres en el siglo XXI nos exige ser proactivos. Debemos seguir acortando la brecha digital rural, integrar tecnologías avanzadas como el monitoreo satelital e inteligencia artificial en la toma de decisiones territoriales y consolidar una red de respuesta resiliente.
Desde las regiones del Maule y O’Higgins continuaremos impulsando esta convicción: la ciencia y la tecnología son aliadas fundamentales para construir comunidades más preparadas, conectadas y protegidas frente al desafío del cambio climático.

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